Después de la misa de 9 de la mañana, y debido a la actual crisis sanitaria, el templo de nuestra parroquia permanecerá cerrado. Por la tarde abrirá en su horario habitual.
Muchas gracias por su comprensión.
Después de la misa de 9 de la mañana, y debido a la actual crisis sanitaria, el templo de nuestra parroquia permanecerá cerrado. Por la tarde abrirá en su horario habitual.
Muchas gracias por su comprensión.
El periodista preguntó al maestro general de los dominicos, P. Timothy Radcliffe, si jamás ha dudado de la existencia de Dios.
Responde: “Esta pregunta suena como algo así: ‘¿Duda ud. de la existencia de la reina de Inglaterra?’. Si yo tuviera duda, se podría vencer con una invitación al palacio de Buckingham. En cierto modo, tratándose de Dios, bastaría poder saltar al paraíso para verificar que Él se encuentra allí. Pero a mi entender esto es un concepto de Dios muy
pobre. Decir que Dios existe, es afirmar mucho más que la existencia de una persona que no puedo ver. Es proclamar la existencia de aquel de quien todo procede y al que todo vuelve. Dudar de la existencia de Dios es dudar de que todo lo que existe tiene sentido. ¿Mi vida tiene sentido, la existencia del mundo, la historia de la humanidad tiene un sentido? Esta es la verdadera cuestión.
No recuerdo haberme preguntado una sola vez: ¿existe Dios? Pero puede que haya habido momentos en que me he interrogado: ¿todo esto tiene sentido? ¿Mi vida tiene sentido? Eso no ha durado nunca mucho tiempo, pero sí, he experimentado este sentimiento de oscuridad. En la historia del siglo veinte, ha habido un acontecimiento que nos hunde colectivamente en esta oscuridad: el Holocausto, ese horror inenarrable de la muerte de millones de judíos, nuestros primos en la fe. Frente a esto, ¿qué puedo decir? El mal es un misterio, pero yo creo que el misterio de Dios es más grande.
Nunca dejé de creer en Dios. Eso forma parte del aire que respiraba, lo mismo que nunca dudé de la existencia de los árboles o las nubes. Me encaré con la cuestión: ¿es verdadera mi fe? Si es verdadera, esto tiene que ser lo más importante de mi vida”.
Un any més la Campanya de Càritas diocesana truca a les portes de Nadal, un temps litúrgic que ens convida a gaudir de la família i a experimentar la solidaritat. Aquestes dates, però, no són felices per a tothom. Des de Càritas diocesana se sap que les dificultats que pateixen les més de 16.638 llars ateses el passat 2019, Nadal és una època que els dona força per recuperar l’esperança. I més encara amb el context actual que estem vivint. La covid-19 ha fet rebrotar la pobresa, fet que ens ha obligat a triplicar les ajudes destinades a l’alimentació.
Aquest Nadal serà inusual i extraordinari. La celebració del naixement del Fill de Déu fet Home té aquest any un rerefons de pandèmia mundial sanitària, econòmica i social que fa trontollar el model de societat individual i materialista. Per això, entre aquesta adversitat i la incertesa del futur, aquest Nadal l’hem de donar l’oportunitat per experimentar i per impulsar allò que en dient la força de la fraternitat. Sentir-nos germans els uns dels altres, cuidar-nos el uns dels altres amb afecte, ajut generós i fent xarxa de solidaritat.
Des de Càritas no volem perdre l’esperança i continuem posant les persones vulnerables al centre de la nostra acció solidària, també durant la covid19. Per això demanem que tothom pugui viure la felicitat i l’esperança de Nadal, envoltats de persones que estimem i amb les necessitats bàsiques cobertes.
Per aquest motiu Càritas diocesana ha llançat la campanya “Bon Nadal. Però per a tothom”. (Font: de la carta de Càritas als rectors de les parròquies).

También en nuestra Cáritas parroquial llevamos a cabo una intensa labor de distribución de alimentos para familias necesitadas que provienen de los Servicios sociales del Ayuntamiento, que emite un informe previo. Gracias a los acuerdos con Cáritas diocesana, la aportación generosa y desinteresada de nuestros feligreses y de otras ayudas vamos manteniendo este servicio los lunes, aunque muy modestamente. Los ocho o nueve voluntarios que lo atienden merecen nuestro apoyo incondicional y agradecimiento. Entonces constatamos que la caridad es activa y se completa con la búsqueda de la justicia social. Hay otros servicios como el ropero y las consultas que han quedado paralizadas por causa de la pandemia, pues se requieren unes condiciones que no siempre las tenemos a punto, como, por ejemplo, los locales más espaciosos, los límites de edad de los voluntarios, las distancias de seguridad, el peligro de la transmisión del virus por la ropa, etc. Aunque vayamos limpios, cuando damos algo tenemos que ser responsables de lo que damos y ante eso hay que tener mucho cuidado.
En esta Navidad, el Niño Jesús nos recuerda que el frío, el hambre, la falta de recursos físicos y espirituales son una realidad humana y social que debemos atender, porque Él mismo lo experimentó en Belén. Y… suerte tuvo del cuidado de José, de María, de los pastores e incluso de los humildes ganados de ovejas, del buey y la mula. Entre todos ellos montaron un hogar sencillo donde nacer el Hijo de Dios hecho Hombre, Jesús, el Salvador y Príncipe de la Paz.
VISQUEM L’ADVENT. PREPAREM ELS CAMINS. BON NADAL. FELIZ NAVIDAD
“Fratelli tutti”, es la nueva encíclica del papa Francisco dada en Asís, junto a la tumba de san Francisco de Asís el 3 de octubre de 2020. Una encíclica sobre la fraternidad y la amistad social. Empiezan así los ocho primeros números de la citada Encíclica social:
”Fratelli tutti”, escribía san Francisco de Asís para dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio. De esos consejos quiero destacar uno donde invita a un amor que va más allá de las barreras de la geografía y del espacio. Allí declara feliz a quien ame al otro “tanto a su hermano cuando está lejos de él como cuando está junto a él”. Con estas pocas y sencillas palabras expresó lo esencial de una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite.
San Francisco de Asís es el santo del amor fraterno, de la sencillez y de la alegría, que me inspiró a escribir la encíclica “Laudato si”, vuelve a motivarme para dedicar esta nueva encíclica a la fraternidad y a la amistad social. Él sembró por todas partes y caminó cerca de los pobres, de los abandonados, de los enfermos, de los descartados, de los últimos. Sin fronteras.
Él no hacía la guerra dialéctica imponiendo doctrinas, sino que comunicaba el amor de Dios. Había entendido que Dios es amor. San Francisco acogió la verdadera paz en su interior, se liberó de todo deseo de dominio sobre los demás, se hizo uno de los últimos y buscó vivir en armonía con todos.
Entrego esta encíclica social como humilde aporte a la reflexión para que, frente a diversas y actuales formas de eliminar o de ignorar a otros, seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras.
Anhelo que en esta época que nos toca vivir, reconociendo la dignidad de cada persona humana, podamos hacer renacer entre todos un deseo mundial de hermandad” (nn. 1 – 8).