Desitjo compartir alguns gestos significatius de fe cristiana que ens ha deixat el recent Mundial de futbol. Per exemple, agenollats en el centre del camp, alguns jugadors d’Alemanya i d’Equador pregaren junts després del xiulet final. Dies abans, futbolistes de Curaçao i Costa d’Ivori havien fet el mateix. Futbolistes que porten estampes de la Verge a les seves canyelleres, utilitzen aigua beneïda abans de jugar o es persignen abans d’entrar al camp… Lluny de tractar-se de supersticions o amulets, per a molts d’ells aquests gestos expressen una confiança sincera en Déu.
El davanter argentí Lautaro Martínez és catòlic i posseeix una profunda devoció mariana, una faceta espiritual que prefereix manifestar amb senzillesa a través de les seves accions. Durant el Mundial, va portar estampeta de la Virgen de Luján, patrona d’Argentina, inserida a la seva canyellera, a més de portar un Rosari i la pròpia imatge de la Verge tatuats al seu braç.
Jugadors de la selecció mexicana, com Armando González, s’agenollen a pregar un moment davant una imatge de la Virgen de Guadalupe. Una imatge de la Guadalupana que és present a l’Estadi Azteca, que fou beneïda per Joan Pau II en una de les seves visites a Mèxic.
Significativo el gesto del español Nico Williams de santiguarse justo antes del partido contra Francia en las semifinales. Al igual que su hermano mayor Iñaki Williams –jugadores ambos del Athletic Club-, profesa la religión católica. Sus padres llegaron a España como refugiados tras cruzar el desierto del Sahara y, al establecerse en Bilbao, recibieron el amparo providencial de Cáritas y de un sacerdote católico vasco llamado Iñaki. Como parte de su profunda gratitud, bautizaron al hermano mayor con el mismo nombre del religioso. Su hermano Nico creció bajo estos valores cristianos y ha hecho pública su fe dejando claro que “Nunca es suerte, siempre es Dios”. Nico se lesionó muscularmente en la primera fase del Mundial, en el partido contra Urugay y declaró que suplicó la intercesión de la Virgen. Dijo con evidente emoción que Ella escuchó su oración, por lo que Dios le habría permitido una recuperación exprés para competir en las fases de eliminación directa del Mundial.
Podríamos añadir muchos testimonios más, pero termino este articulo con el seleccionador de la selección campeona, España, Luis de la Fuente, hombre que nos ha dado un testimonio de fe católica extraordinario. Como creyente sin complejos, ha manifestado que para él la fe no es un añadido más sinó un pilar vital de su vida: “Rezo todos los días pero no para ganar. Sería injusto pedir ayuda a Dios para que ayude a mí y no al rival. Pido salud, especialmente. La fe me da seguridad, tranquilidad y me ayuda a ver a los jugadores primero como personas y luego como futbolistas. Todos somos iguales ante Dios”. De la Fuente ha convertido esta selección española en una especie de parábola apasionada del Reino: una familia en la que todos son importantes, en la que se experimenta el sentido de família y no se busca el brillo de individualidades…. Enhorabuena a la selección y a Luis de la Fuente, un creyente, un testigo y….¡UN CAMPEÓN!
